Recibido: 21 de agosto de 2024; Aceptado: 27 de febrero de 2025
Tendencias investigativas en deserción escolar de 2019 a 2024
Research Trends in School Dropout from 2019 to 2024
Tendências de pesquisa sobre evasão escolar de 2019 a 2024
Resumen
El objetivo de esta revisión fue analizar las tendencias investigativas de deserción escolar desde el 2019 al 2024. Se usó la tipología visión general, aplicando el método Framework salsa (Grant y Booth, 2009). Se revisaron 147 artículos publicados en bases de datos, de los cuales se seleccionaron 58. Los resultados mostraron un aumento en el número de investigaciones en el 2020, siendo países de Latinoamérica quienes lideran estos estudios. Los hallazgos mostraron una tendencia a profundizar sobre factores académicos e individuales que interfieren en la deserción escolar y se encontró que este fenómeno se ha analizado desde diferentes disciplinas como la sociopolítica, la educación y la psicología. Un menor número de publicaciones estuvieron centradas en investigar estrategias de prevención e intervención, atendiendo principalmente a aspectos individuales y académicos, pero son escasas las que se dirigen hacia las familias a pesar de ser un factor determinante.
Palabras clave:
prevención de deserción escolar, relación estudiantes docentes, ambiente educativo, necesidades de los estudiantes.Abstract
The objective of this review was to analyse research trends on school dropout from 2019 to 2024. A typological “Overview” approach was used, applying the salsa framework method (Grant & Booth, 2009). A total of 147 articles from academic databases were reviewed, of which 58 were selected. The results showed an increase in research output in 2020, with Latin American countries leading these studies. Findings revealed a growing focus on academic and individual factors contributing to school dropout, and highlighted that this phenomenon has been examined through various disciplinary lenses including sociopolitical studies, education, and psychology. Fewer publications focused on prevention and intervention strategies, mainly addressing academic and individual aspects, while only a small number explored the role of families—despite their being a critical factor.
Keywords:
school dropout prevention, student-teacher relationships, educational environment, student needs.Resumo
O objetivo desta revisão foi analisar as tendências de pesquisa sobre evasão escolar no período de 2019 a 2024. Utilizou-se a tipologia “visão geral”, com aplicação do método Framework salsa (Grant e Booth, 2009). Foram revisados 147 artigos publicados em bases de dados acadêmicas, dos quais 58 foram selecionados. Os resultados indicaram um aumento no número de estudos em 2020, com países da América Latina liderando essas pesquisas. Os achados mostraram uma tendência ao aprofundamento nos fatores acadêmicos e individuais que influenciam a evasão escolar, sendo este fenômeno analisado a partir de diferentes disciplinas como a sociopolítica, a educação e a psicologia. Um número menor de publicações investigou estratégias de prevenção e intervenção, com foco principal nos aspectos individuais e acadêmicos; no entanto, são escassas as que abordam o papel das famílias, apesar de este ser um fator determinante.
Palavras-chave:
prevenção da evasão escolar, relação aluno-professor, ambiente educacional, necessidades dos estudantes.Conceptualización de deserción escolar
La deserción escolar se ha convertido en un tema de interés investigativo en los últimos cinco años; en plataformas como Scopus, se presentó un incremento de aproximadamente el 90 % en las publicaciones en el 2020 y 2021, con respecto a años anteriores relacionadas con este fenómeno. Asimismo, se observa que México es el país que mayor investigación tiene sobre este tema, seguido por Chile, Ecuador, España, Colombia y Estados Unidos. Estas cifras coinciden con otras bases de datos como ScienceDirect y Web of Science, las cuales muestran un incremento de publicaciones de deserción escolar en el año 2020. Las dinámicas de estos porcentajes pueden estar relacionadas con el impacto generado por la pandemia, ya que según diversas investigaciones la deserción escolar aumentó debido a las barreras de acceso a la educación especialmente en países de desarrollo socioeconómico bajo, lo que se convierte en una problemática de interés (Moscovis y Evans, 2022)
Algunos autores hacen distinciones entre la deserción escolar, la mortalidad estudiantil, el ausentismo y el retiro forzoso. Desde esta perspectiva, la deserción puede conceptualizarse como una decisión personal de abandono de las aulas por parte de los estudiantes, debido a diversos factores internos o externos al sujeto (deserción voluntaria), mientras que el retiro forzoso es cuando se han presentado dificultades con la institución, ya sea académicas o disciplinarias o por problemas de pobreza, y el estudiante es retirado en contra de su voluntad, lo que indica que obedece más a situaciones externas al sujeto (exclusión académica) (Páramo y Correa, 2012; Tinto, 1989; Moreno, 2013 y Young y Lee, 2019).
Otros autores se han encargado de establecer tipologías alrededor de la deserción escolar, teniendo como punto de referencia el tiempo que el estudiante se ausenta de la escuela, de esta manera la deserción puede ser “temporal”, cuando la ausencia es por periodos cortos o largos, pero aun así el estudiante toma la decisión de vincularse de nuevo al sistema educativo; o la “deserción total”, se presenta cuando existe una ausencia definitiva del estudiante en el plantel educativo. Asimismo, otras investigaciones retoman una tipología distinta basada en el momento que se toma la decisión de desertar, de este modo puede ser “deserción precoz”, cuando el estudiante, a pesar de ser admitido en un programa académico, finalmente no se matricula; “deserción temprana”, el estudiante asiste a un periodo muy corto a la institución que oscila entre cuatro y cinco meses y finalmente al no adaptarse al contexto educativo decide retirarse; y la “deserción tardía”, el estudiante puede durar años en la institución educativa, pero finalmente realiza un análisis de costo beneficio y toma la decisión de retirarse (Juño, 2021; Caizapanta et al., 2023; Pérez y Chong, 2020).
En conclusión, se puede observar que, a pesar del elevado número de investigaciones relacionadas con la deserción escolar, existen diversas posturas conceptuales alrededor de este fenómeno, sin embargo, para efectos de la comprensión de esta investigación, se va a entender la deserción escolar como el abandono definitivo o temporal, ya sea por factores familiares, sociales, económicos, culturales, académicos o personales del contexto educativo por parte de un estudiante que ha sido matriculado.
Estado actual de la deserción escolar
No se puede desconocer que en las últimas décadas se han presentado avances significativos en el tema educativo, creando diversas estrategias para prevenir la deserción escolar y designando mayores recursos especialmente para mejorar la calidad y la cobertura; muchos países cuentan con subsidios o servicios que son destinados a favorecer la permanencia educativa como es el caso de Paraguay, México, Chile, Venezuela y Colombia, entre otros; sin embargo, dichos esfuerzos han sido insuficientes, puesto que las cifras de deserción siguen en aumento.
A nivel mundial, según el informe de la Unesco (2022), para el 2019 el número de niños, niñas y adolescentes desescolarizados era de 260 millones, cifra que disminuyó para el año 2021 con 249 millones de niños y jóvenes entre 6-18 años que no se encontraban escolarizados. Asimismo, Unesco (2024) expone que para el 2023, 128 millones se encontraban fuera del sistema educativo y se identificó que son los niños quienes están en mayor riesgo de rezago escolar, puesto que un gran número no logra culminar sus estudios, continuar la educación superior y continuar una trayectoria escolar sin reprobación de años, a pesar de que las niñas tienen mayores dificultades de acceso a la educación.
En Latinoamérica, la tasa neta de asistencia de educación primaria y secundaria se mantuvo por encima del 90 % desde el 2019 hasta el 2022, la secundaria fue el nivel educativo en el que se percibió mayor porcentaje de deserción (2019 y 2020: 8,8 %; 2021: 8 % y 2022: 7,8 %) (Cepal, 2024). En Colombia, se registró un aumento del porcentaje de la población que no se encontraba matriculado en los últimos cinco años (2019: 7,45 %; 2020: 7,34 %; 2021: 7,51 %; 2022: 8,28 % y en el 2023: 9,54 %), transición y secundaria fueron los niveles educativos donde más se identificó la deserción escolar, según Ministerio de Educación Nacional del 2023.
De lo anterior, se puede inferir que las cifras de deserción escolar han aumentado significativamente en los últimos dos años, una de las posibles causas puede ser las condiciones que se presentaron durante la pandemia y llevaron a transformar la educación de la presencialidad en las instituciones educativas a estrategias como educación en casa, educación virtual o remota, lo que tuvo efectos en los procesos adaptativos de los docentes, estudiantes y padres de familia, quienes en su gran mayoría presentaron problemas de conectividad a la internet y factores económicos desfavorables (Pachay y Rodríguez, 2021; Aguilar, 2020; Moscovis y Evans, 2022; World Bank Group, 2020). Sin embargo, el problema de deserción escolar siempre ha estado presente como una preocupación de todos los países y se da por diversas causas.
Al respecto, autores como Erira y Yarce (2021); Espinoza et al. (2021); Gubbels et al. (2019); García (2021) Caizapanta et al. (2023) y Pérez y Aravena (2022) plantean la multicausalidad de este fenómeno reconociendo que la deserción escolar puede estar asociado a situaciones escolares, familiares, sociales y personales que integran la vida de cada estudiante. De este modo, sobre los factores de riesgo de deserción escolar, el modelo ecológico de Bronfenbrenner (1987, citado por Erira y Yarce, 2021) propone la siguiente distribución en cada subsistema: en el microsocial ubica la familia, características individuales generales y las relacionadas con el entorno académico; en el subsistema mesosocial relaciona la escuela, grupos de pares y comunidad, y en el subsistema macrosocial, se encuentran aspectos del sistema educativo, formación y oportunidades laborales y valores sociales dominantes.
Se plantea como objetivo1 analizar en publicaciones de lengua hispana o inglesa las tendencias investigativas de deserción escolar en el periodo comprendido entre 2019-2024, en instituciones educativas de básica y media; en el marco de las siguientes preguntas de investigación, ¿cuáles son los principales factores determinantes de deserción escolar en instituciones de educación básica y media?, ¿qué estrategias de prevención e intervención de la deserción escolar en instituciones educativas de básica y media se han realizado? y ¿cuáles son los marcos comprensivos más utilizados para analizar del fenómeno de deserción escolar?
Metodología
Para el desarrollo de la presente investigación, se utilizó una tipología de revisión propuesta por Grant y Booth (2009) denominada “Visión general”, cuyo objetivo es revisar y describir la literatura, facilitando un resumen amplio y completo sobre el tema, en este caso la deserción escolar.
Se utilizó el método Framework salsa (Grant y Booth, 2009) para mayor exhaustividad en la construcción de la investigación. Dicho método contiene cuatro pasos fundamentales para describir el procedimiento:
“Search” o búsqueda
Los artículos seleccionados se publicaron en bases de datos como Scopus, Science Direct, Scielo, Dialnet, Elsevier, Redalyc, Academic Search Ultimate, Psicoinfo, Pubmed, Sage Journal, Academic Search Ultimate y Taylor y Fracis Online y el gestor de búsqueda Google Académico. A continuación, se plasma la búsqueda convencional subjetiva y los resultados obtenidos.
Figura 1: Proceso de búsqueda para la selección de artículos
Evaluación
En la selección de artículos se tuvo en cuenta los criterios de inclusión y exclusión descritos a continuación:
Criterio de inclusión: Se incluyeron artículos que cumplieran con una ventana de búsqueda 2019-2024, que presentaran la palabra “deserción escolar” o “school dropout” en el título o resumen, artículos desarrollados en educación básica y media, publicaciones en inglés y español, y realizadas en Europa, América y Oceanía.
Criterios de exclusión: Se descartaron las investigaciones realizadas en África y Asia, dado que las características políticas, sociales y culturales difieren significativamente con la cultura occidental, igualmente se descartaron investigaciones en las que asociaron la deserción escolar con alguna enfermedad física o un trastorno mental, y aquellas investigaciones que se aplicaron para educación superior o universitaria.
Nota: Esta tabla muestra de manera detallada las fuentes de búsqueda y el número de artículos recuperados, revisados y seleccionados. Fuente: elaboración propia.
Tabla 1: Detalles de la búsqueda
Análisis y síntesis
Como estrategia para evaluar la calidad de los artículos algunos aspectos de la lista de chequeo de Standard Quality Assessment Criteria For Evaluating (Kmet et al., 2004). Dichos criterios fueron: objetivos bien definidos, diseño de estudio evidente y apropiado, variables descritas, resultados detallados y coherentes, contexto claro para el estudio, métodos de recopilación, datos y análisis claramente descritos y que las conclusiones estuvieran respaldadas por los resultados.
Resultados
Se revisaron 157 artículos de investigación, de los cuales se excluyeron 99 por no cumplir con los criterios establecidos, quedaron un total de 58 artículos. Con respecto a las características generales de búsqueda, se encontró que el 57,8 % de los artículos se publicaron en español; el 50 % de las investigaciones fueron de tipo cuantitativo; el 34,4 %, de tipo cualitativo; el 6,3 %, estudios mixtos, y el 9,3 % fueron investigaciones de revisión de literatura. La distribución geográfica de las investigaciones estuvo focalizada en mayor medida en países de América, México fue el país con mayor número de investigaciones, seguido por Colombia, Chile y Estados Unidos. En Europa, el país que tiene más investigaciones de deserción escolar es España y en una menor medida se encuentran publicaciones de Oceanía, destacando investigaciones de Nueva Zelanda y Australia.
La información obtenida de las investigaciones revisadas se organizó de acuerdo con las siguientes categorías de análisis, que emergieron durante la sistematización de los artículos analizados. Los aspectos más frecuentes fueron los siguientes:
Determinantes de deserción escolar: Contienen las investigaciones empíricas que se centraron en estudiar los factores de riesgo que pueden configurar la deserción escolar; de esta categoría emergieron cuatro subcategorías: factores asociados al contexto escolar, factores asociados al contexto familiar, factores asociados al individuo y aspectos relacionados con condiciones socioculturales.
Estrategias de prevención e intervención de deserción escolar: Contiene un análisis de las investigaciones encaminadas a proponer o evaluar estrategias que se implementaron para prevenir o intervenir la deserción escolar en instituciones educativas de educación básica y media.
Marcos comprensivos del fenómeno de deserción escolar: Relaciona las teorías y conceptos claves bajo las cuales se ha abordado el fenómeno a estudiar.
Determinantes de deserción escolar
En la categoría de determinantes de la deserción escolar, se encontró que el 81,5 % de las investigaciones tuvieron como objetivo estudiar factores de riesgo que estaban asociados con deserción escolar, utilizando diversas formas de clasificación, como factores intraescolares y factores extraescolares (Espinoza et al., 2021), dimensiones social, familiar y escolar (Chalacán y Delgado, 2020) y algunos autores agregan una dimensión que describe características individuales asociadas a la deserción escolar (Erira y Yarce, 2021). Teniendo en cuenta lo anterior y para la comprensión de esta investigación se contemplan las siguientes subcategorías (tabla 2):
Nota:
En la tabla se identifican los determinantes que deserción escolar, distribuidos en cuatro subcategorías: contexto académico, familiar, sociocultural e individual. Fuente: elaboración propia.
Tabla 2: Factores determinantes de deserción escolar encontrados en las investigaciones seleccionadas
Los hallazgos muestran que las subcategorías con mayor densidad son las que hacen referencia a factores relacionados con el contexto académico y características individuales. Al respecto de los primeros, se destacan las formas de evaluación, la calidad educativa, el bajo rendimiento académico y la participación de la familia en las instituciones educativas, como los aspectos más estudiados (figura 3). Asimismo, Carmona et al. (2020), Caizapanta et al. (2023) , Gómez et al. (2022) y Erira y Yarce (2021) proponen que los conflictos escolares entre los actores institucionales (estudiantes y docentes), el absentismo por influencia de pares, el comportamiento en el aula, rezago escolar y bullying pueden ser aspectos que están relacionados con la deserción escolar. Para Espinoza et al. (2021), los factores académicos podrían denominarse intraescolares y están relacionados con autoritarismo docente, problemas de comportamiento y fracaso escolar.
Acerca de los factores relacionados con características individuales asociadas a la deserción escolar, los más estudiados son ser madre soltera y consumo de sustancias psicoactivas. También es de resaltar que se presentan contradicciones con respecto al género, algunas investigaciones refieren que los hombres están más propensos de desertar por iniciar a trabajar a temprana edad y asumir roles parentalizados en la familia (Díaz, 2020; Mendoza, 2019; Salce, 2020), mientras que otras investigaciones consideran que el ser mujer es un factor de riesgo, dado que inician la vida conyugal de manera prematura.
Con respecto a las subcategorías de aspectos socioculturales y familiares, los resultados de las investigaciones consultadas coinciden en asociar el bajo nivel socioeconómico con deserción escolar. Además, aparece como un aspecto significativo el apoyo familiar en el contexto académico, la percepción que tienen los padres sobre la educación y el grado de escolaridad de los progenitores, las dinámicas de roles parentalizado y pautas violentas de crianza; se propone profundizar en futuras investigaciones, ya que dichos aspectos son altamente relevantes para la comprensión de la deserción escolar y, de allí, establecer posibles factores protectores (Crisol y Romero, 2020; Infante y Padilla, 2020).
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede afirmar que en los últimos cinco años las investigaciones sobre deserción escolar han estado interesadas en su gran mayoría en profundizar en la etiología de la deserción escolar y los factores de riesgo, sin embargo, este es un fenómeno multicausal que puede variar de un contexto a otro de acuerdo a las características culturales y momento histórico de cada región, la ecología de las familias y las posibilidades de los contextos académicos, por tanto, la deserción escolar es el resultado de la conjugación de varios de los determinantes expuestos y no puede atribuirse a un solo determinante de manera aislada.
Estrategias de prevención e intervención de deserción escolar
El 18,75 % de las investigaciones encontradas tuvieron como objetivo evaluar o socializar alguna estrategia de prevención o intervención de la deserción escolar que se haya implementado en instituciones educativas de básica y media.
Nota: Las tablas muestran publicaciones que relacionan estrategias para prevenir la deserción escolar. Fuente: elaboración propia.
Tabla 3: Estrategias de intervención halladas en las investigaciones seleccionadas
Los resultados demuestran que las publicaciones relacionadas con prevención e intervención son escasas y muy pocas evaluaron la efectividad de estrategias implementadas desde las políticas gubernamentales. Esto indica que es mínima la evidencia científica que puede corroborar que las estrategias para prevenir e intervenir sobre este fenómeno logren el impacto esperado. Otro aspecto que se observa en los resultados de las investigaciones es que un 66 % estuvieron dirigidas a los estudiantes en su contexto académico, lo que puede redundar en que se perciba a los estudiantes como el centro de la problemática invisibilizando los demás factores que pueden incidir.
Marcos comprensivos de deserción escolar
A continuación, se describen las principales teorías y conceptos clave utilizados para explicar la deserción escolar. Se observa que este fenómeno ha sido abordado desde diversas disciplinas, empezando por la sociopolítica, la cual tiene su punto de partida desde la equidad de oportunidades, siendo la educación un derecho fundamental a la que todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de su etnia, religión, género, condición socioeconómica, deberían tener la oportunidad de acceder y así garantizar igualdad y calidad educativa. También, involucra aspectos económicos que inciden en la formación educativa, como son los ingresos familiares, el subsanar las necesidades básicas y la cultura del consumismo (Lozano y Maldonado, 2019) y esto redunda en el crecimiento de los países, ya que a mayor nivel formativo de la población mayores oportunidades de desarrollo.
Es de resaltar que la mayor parte de las teorías que se consideran para abordar el fenómeno hacen parte de las ciencias humanas; específicamente la psicología, la educación y la sociología. Al respecto, se involucra el concepto de la calidad educativa como un factor determinante que incluye la calidad del docente, la calidad de la enseñanza, la infraestructura, el capital social y las actividades extraescolares. Estos aspectos se han abordado bajo la teoría del valor agregado de Chetty, Friedman y Rockoff (2014, citados por Díaz, 2020), la cual hace referencia a maestros altamente capacitados y con estrategias pedagógicas efectivas, lo que puede ser un valor adicional que influye en la retención del alumno a través del desarrollo de diferentes estándares de desempeño académico y el sentido de pertenencia del estudiante.
Se destaca también la teoría del compromiso escolar, motivación escolar, liderazgo inclusivo y trayectorias educativas, dado que están relacionadas directamente con la participación de los estudiantes en las actividades académicas y por fuera de la escuela, influencias del contexto y de las relaciones, recorridos marcados que pueden preverse o no y la experiencia interna del sujeto (Albán et al., 2021; Crisol y Romero, 2020). En relación con las teorías psicológicas, se destaca la perspectiva del desarrollo humano, que define la adolescencia como un momento vital en el que se presenta mayor vulnerabilidad a presentar conductas de riesgo como el consumo de sustancias psicoactivas, conductas sexuales de riesgo, deserción escolar, etc. (Muguercia et al., 2020; Figueroa et al., 2020; Thouin et al., 2020; Afia et al., 2019).
En conexión con las perspectivas del desarrollo, el modelo ecológico del desarrollo humano de Bronfenbrenner (1977, citado por Gubbels et al., 2019; y Erira y Yarce, 2021) explica cómo el niño puede llegar a interactuar con su sistema ecológico y de acuerdo con esa interacción se pueden dar tres formas de deserción “expulsar”, “extraer” y optar por “no participar” (Murphy-Graham et al., 2021). Asimismo, este modelo permite explicar los factores determinantes desde tres niveles: a) macro: involucra el sistema educativo, políticas públicas, valores sociales dominantes; b) meso: relaciona las características propias de la escuela; y c) micro: incluye características individuales y familiares de los estudiantes.
Desde la perspectiva de la psicología social-comunitaria que se centra en el rol activo de grupos, colectivos o comunas, sus dinámicas y compromisos; se ha explicado la deserción desde problemáticas como el bullying, la violencia en los entornos educativos y familiares, en donde se hace referencia a desencadenantes de situaciones conflictivas que impactan negativamente los logros educativos y la vida personal de las víctimas (Olivera y Yupanqui, 2020). Asimismo, se propone la autogestión y el empoderamiento como una estrategia de intervención comunitaria que podría favorecer la permanencia educativa, dado que permite el desarrollo de habilidades específicas, confianza y estrategias de comportamiento para lograr metas autoidentificadas (Stoddard et al., 2020; Olivera y Yupanqui, 2020).
De esta manera, se encuentra la teoría del control social, la cual resalta sentimientos de apego y pertenencia hacia las instituciones sociales y el compromiso estudiantil (Gil et al., 2019). Finalmente, se destaca la teoría de las representaciones sociales, la cual propone visibilizar las premisas que existen alrededor del fracaso escolar y cómo estas construyen significados comunes relacionados con representaciones negativas de los estudiantes que desertan de la educación; lo que se encuentra articulado con la construcción de narrativas comunes que existen alrededor de deserción escolar (Zamudio et al., 2019; Erira y Yarce, 2021).
Discusión y conclusiones
Las tendencias investigativas de deserción escolar desde 2019 a 2024 se destacan por abordar el fenómeno desde diferentes tipos de estudio; aunque el mayor porcentaje se ubica en las investigaciones cuantitativas. Es así que se infiere la pertinencia de esta tipología en cuanto datos que permitan reportar la magnitud del fenómeno en el ámbito de la educación; de igual forma, desde las investigaciones de tipo cualitativo, se pueden derivar comprensiones desde experiencias situadas que develan aristas susceptibles de profundización, de allí, se evidencian a su vez, los estudios de tipo mixto, que, si bien representan un porcentaje menor, indican la relevancia del empleo de datos tanto cualitativos como cuantitativos que abran posibilidades de interpretación. Finalmente, las publicaciones de revisión de literatura demuestran la importancia de indagar sobre los avances con relación a la deserción escolar.
Con respecto a la distribución geográfica de las investigaciones, se evidencia que, si bien los sistemas educativos de los países que lideran estos estudios difieren en aspectos como la distribución de los recursos, las instancias de administración, entre otros, la deserción escolar se considera una problemática vigente, de allí que el derecho a la educación y su importancia para el desarrollo de los países se convierte en un aspecto común. De acuerdo con Eslava (2015), la educación es la piedra angular sobre la cual se soporta la solución de los objetivos del milenio de la Unesco; la erradicación de la pobreza, el empoderamiento de la mujer, la reducción de mortalidad infantil, combatir enfermedades y asegurar sostenibilidad ambiental (Eslava, 2015, p. 227): “Sólo mediante la inclusión de la educación como parte de la agenda de solución a estos problemas, esta podrá contribuir al desarrollo pleno de la dignidad humana y ser consecuente con su función y su propósito”.
Determinantes de la deserción escolar
Como una de las subcategorías dentro de las tendencias de investigación más relevantes, aparecen los factores relacionados con el ámbito académico como determinantes de la deserción escolar, en los cuales se presentan tres aspectos que se relacionan: las formas de evaluación, el bajo rendimiento académico y la calidad educativa. Las dos primeras han sido objeto de análisis en las ciencias de la educación y se encuentran estrechamente vinculadas, de allí que el debate teórico se orienta a las discusiones sobre la evaluación para la certificación, para el establecimiento de jerarquías, la evaluación escolar, la evaluación significativa (Díaz Barriga, citado en Rueda et al., 2014), la evaluación formativa (Romero et al., 2015), en el marco de la calidad educativa, que también es objeto de evaluación (Herrera, 2020). Sin embargo, estas comprensiones deben trascender lecturas que se soportan en perspectivas tradicionales “que aborda la profesión docente desconociendo la complejidad de sus prácticas de enseñanza, las relaciones con el contexto y las implicaciones éticas de la labor pedagógica” (Aponte et al., 2022, p. 86).
Otra subcategoría destacada se refiere a los factores relacionados con características individuales, que, si bien presentan una comprensión personal, están en interacción constante con las subcategorías socioculturales y familiares, tales como el ser madre soltera, el embarazo adolescente y el género. De allí que, tal como lo establece Christensen (2016), la realidad individual se define en diferentes niveles; familia, organización y sociedad, por lo tanto, los significados sobre las actividades, roles y relaciones de las personas según el género como construcción social y en el microsistema familiar (madre soltera, roles parentalizados, etc.), se presentan como posibilidades u obstáculos de desarrollo en los entornos educativos.
Dentro de los factores relacionados con las características individuales, se encuentra también el consumo de sustancias psicoactivas, que además de tener un efecto en la persona, se encuentra en un marco sociocultural que configura los contextos de desarrollo de los estudiantes y, a su vez, tiene consecuencias en sus entornos, especialmente el educativo y el familiar.
Con respecto a este último, se evidencian los factores relacionados con el contexto familiar, que al igual que los anteriores aspectos, se presentan en interacción con los factores socioculturales, en tanto que el bajo nivel socioeconómico se relaciona con las percepciones de los padres sobre la educación y el nivel educativo, lo que a su vez se refleja en el apoyo familiar a la permanencia del estudiante en el sistema educativo.
Estrategias de prevención e intervención de la deserción escolar
En consonancia con las subcategorías halladas en los determinantes de deserción escolar, se evidencian estrategias que se dirigen a los factores relacionados con características individuales, familiares, académicas y socioculturales.
Con respecto a los factores individuales, se destacan aquellos dirigidos a las dificultades de aprendizaje, proyecto de vida y consumo de sustancias, de lo cual se derivan estrategias dirigidas a la capacitación de docentes y padres de familia para atender las necesidades de estudiantes como es el caso de la implementación de programas como soluciones de empoderamiento juvenil para futuros positivos (yes-pf, por sus siglas en inglés) (Stoddard et al., 2020); el fortalecimiento del liderazgo inclusivo (Crisol y Romero, 2020) y la implementación de estrategias de motivación para estudiantes (Albán et al., 2021).
En cuanto a los aspectos académicos, los ejes se centran en el rendimiento académico, programas de tutoría y el compromiso escolar, en donde los maestros tienen un papel fundamental debido a su rol dentro de la educación, pues se considera un promotor de habilidades socioemocionales para los estudiantes (Díaz, 2020).
Con relación a los factores socioculturales, se identifican los aspectos económicos que pueden favorecer la permanencia escolar de estudiantes pertenecientes a comunidades en situación de vulnerabilidad, lo cual se constituye en una variable relevante en la comprensión del fenómeno, dado que el círculo de pobreza se conecta con las posibilidades educativas de los miembros de una sociedad. Sin embargo, se destaca que dichas posibilidades dependen no solo de los recursos destinados a la educación, “sino también de la universalidad de la calidad en el sistema educativo y de las políticas sociales específicas que reduzcan los costos de oportunidad de los más pobres” (Formichella y London, 2013, p. 89).
Finalmente, llama la atención que son escasas las estrategias que se dirigen a las familias, aunque estas aparecen como uno de los factores determinantes más significativos de la deserción escolar. Una posible hipótesis podría estar relacionada con la población estudiantil que presenta mayor porcentaje de deserción: la adolescencia, la cual se constituye en un momento del ciclo vital, que, desde las teorías evolutivas del desarrollo se caracteriza por la búsqueda de la independencia, autonomía, prioridad de las relaciones con los pares, etc.; de allí que la participación de la familia podría verse desplazada por las interacciones en otros contextos de desarrollo. Así, en consonancia con Sáenz y Salcedo (2020), la familia como escenario formativo, se relaciona con su papel junto con la escuela en la fabricación del sujeto moderno, sus formas de gobierno y cómo es útil para el anclaje de prácticas en otros escenarios como la escuela, el trabajo, entre otros.
Sin embargo, al contrastar estos dos hallazgos y en conexión con una lectura ecológica, las relaciones entre los microsistemas del individuo son fundamentales para potenciar el desarrollo en todos los momentos del ciclo vital, por lo que volver la mirada sobre las familias y las estrategias de prevención e intervención de la deserción escolar, se establece como una necesidad desde diferentes perspectivas.
Marcos comprensivos de la deserción escolar
En esta categoría se evidencian diversos niveles en el marco de estas comprensiones; uno de ellos, propuesto por la psicología social-comunitaria, en donde los conceptos de empoderamiento, motivación académica, autogestión, pertenencia, compromiso, control social y representaciones sociales invitan a plantear el problema desde la participación de los entornos en relación con el individuo:
Es necesario recuperar los resultados de los estudios recientes sobre las nuevas formas que asumen las desigualdades, donde juega un papel fundamental la construcción social de situaciones de exclusión, de ruptura de los vínculos con la sociedad, de ausencia de proyecto y de perspectivas de futuro. (Tedesco, 2011, p. 43)
Asimismo, se establecen las teorías relacionadas con los vínculos y las interacciones de los estudiantes en sus entornos, particularmente con sus padres y profesores, lo cual representa una lectura que evidencia la relevancia del abordaje de la deserción escolar desde las implicaciones del contexto y las vinculaciones significativas en su interior y con otros entornos. Finalmente, se encuentra una tendencia teórica referida a categorías disciplinares de la psicología que apuntan a las características propias del momento del ciclo vital (Erira y Yarce, 2021; Espinoza et al., 2021): la motivación académica (Albán et al., 2021) y el liderazgo inclusivo (Crisol y Romero, 2020).
De esta manera, en las tendencias investigativas de la deserción escolar, se encuentran teorías que recogen los diferentes niveles del desarrollo humano, pues destaca Díaz (citado por Carrillo et al., 2018, p. 10): “Las nuevas perspectivas en el estudio del desarrollo y el aprendizaje han de estar siempre situadas social y culturalmente; y que siempre está la influencia de otros sistemas que también inciden en representaciones, actitudes y prácticas”.