SentiPensar
Resumen
Aquí el lenguaje de lo diverso habita en la mente humana. Desde la coronilla nace una energía que ondula hacia abajo, un flujo constante donde el pensamiento y la emoción no se separan, danzan en un vaivén de luces y oscuridades. Cada color presente es una emoción enmarcada, con sus propios claros y sombras, reflejando la complejidad de lo que significa ser humano.
Como centro, emerge la esencia, lo femenino, el anclaje, la conexión profunda con la tierra. Una mujer cuya identidad brilla con el orgullo del saber y el sentir propio, como conjunto que no separa la vida. La construye. La nariguera, el pin de mariposa y el arete actúan como un puente entre el presente y el legado de escuchar lo ancestral.