2017: Memorias de una lucha
Resumen
Graduarse de licenciado es un gran logro. Al salir de la facultad queremos transformar al mundo porque somos conscientes de la gran responsabilidad adquirida junto al título; sin embargo, lentamente notamos que para nuestra sociedad “la licenciatura” —con lo que implica conseguirla— es un grado de categoría inferior, incluso existe quien afirma con desdén que estudiar pedagogía es un consuelo para el que no tuvo un mejor Icfes. A pesar de esto, seguimos sintiendo que nuestro diploma es tan poderoso como una herramienta o tan peligroso como un arma pues, aunque el maestro no conoce a profundidad todos los campos del conocimiento, tiene en su haber la capacidad de preparar el terreno para la siembra, alistarlo para que en él se puedan construir grandes y fuertes edificios o pequeñas y endebles chozas.